El estrés es la respuesta natural del organismo ante demandas externas o internas que se perciben como desafiantes o amenazantes. La vida moderna en una sociedad occidental, normalmente está associada a un ritmo acelerado, exceso de estímulos, competitividad laboral y sobrecarga de responsabilidades.
Aunque en pequeñas dosis el estrés puede ser útil para mantenernos alerta y motivados, el estrés prolongado se percibe como un problema de salud que afecta el bienestar físico y mental, favoreciendo trastornos como la ansiedad, el insomnio o problemas cardiovasculares.
Para reajustar el estrés, se pueden implementar varias estrategias como ejercicio regular, técnicas de relajación y buscar apoyo social. También es importante aprender a establecer prioridades, saber gestionar el tiempo y las urgencias.
Aprender a cuidarse es gestionar tanto su propia persona como todo su entorno, generando unos hábitos que le van a acompañar toda su vida y permitir evitar enfermedades que podrían disminuir su calidad de vida a nivel físico, cognitivo o emocional.
TECNICAS DE RELAJACION
Incluyen diversos ejercicos como la respiración profunda o relajación muscular, así como técnicas concretas como la meditación, el Yoga o el Tai-chi.
- Respiración profunda: Inhala lenta y profundamente por la nariz, llenando el abdomen, retén el aire unos segundos y exhala lentamente por la boca.
- Relajación muscular progresiva: Tensa y luego relaja diferentes grupos musculares para liberar la tensión física.
- Meditación y mindfulness: Existen muchas formas de meditación. Las más sencillas consiste en concentrarse en el presente, observar los pensamientos y sensaciones que van apareciendo, sin juzgarlos. Ésto ayuda a reducir la rumiación y la ansiedad.
- Yoga y Pilates y Tai-chi: Estas disciplinas combinan estiramientos, posturas y técnicas de respiración para promover la relajación física y mental.
- Música relajante: Escuchar música suave y melodías tranquilas puede reducir la tensión muscular y las hormonas del estrés.
La meditación o el Yoga no sólo aportan beneficios a nivel físico, si no que a su vez también son útiles como técnicas de relajación.
EJERCICIO FÍSICO
Junto a la meditación, la actividad física regular es uno de los mejores relajantes que existen. Libera endorfinas y dopamina, mejora el estado de ánimo y ayuda a dormir mejor.
- Ejercicio físico anaeróbico, como la gimnasia para fortalecer la musculatura, tanto escapular como pelviana.
- Ejericio físico aeróbico, como la natación, un buen entrenamiento para el estress, muy completo a nivel de grupos musculares trabajados así como por la posterior relajación.
El ejercicio físico, en cualquiera de sus modalidades, es un gran alíado para combatir el estrés.
OTROS RECURSOS
- Pasear por la naturaleza: Además de los efectos beneficiosos asociados a la actividad física que implica caminar, se ha demostrado que estar en contacto con la naturaleza tiene un efecto calmante que puede ser útil para reducir el estrés.
- Dormir lo suficiente: Un buen descanso es crucial para la recuperación física y mental, así que asegúrate de dormir entre 7 y 8 horas diarias. Hoy día sabemos la importancia que tiene el reposo nocturno y las mejorías de un descanso adecuado, no sólo a nivel psicológico si no también a nivel inmunitario y endocrino (regulación de peso).
- Practicar aficiones: Dedicar tiempo a actividades que disfrutes, como leer, dibujar o jardinería, puede ser una excelente forma de entrar en un estado de flujo, desconectar y reducir el estrés.
- Socializar: Pasar tiempo con amigos y familiares puede proporcionar apoyo emocional y reducir la sensación de aislamiento.
- Establecer prioridades: Aprender a identificar y priorizar tareas importantes puede ayudarte a evitar sentirte abrumado
Buscar ayuda profesional:
Si el estrés persiste o interfiere con su vida diaria, no dude en buscar la ayuda de un profesional de la salud mental y emocional.
También puede ponerte en contacto con nuestro equipo para solicitar una evaluación e iniciar sesiones de psicoanálisis y/o coach, mediante las que abordar procesos de estrés.